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La entrada
Detenerse en los primeros centímetros de la vagina, los más sensibles al tacto
Cuando se habla de penetración, la atención se va casi siempre hacia la profundidad. Cruzas los primeros centímetros de la vagina, justo después de la entrada, como un umbral, sin detenerte ahí. Y sin embargo es una zona en sí misma. Dedicarle tiempo por sí misma puede aportar un placer considerable.
El gesto en pareja más simple, y el que muchas nunca han probado: no entrar. Se introduce apenas la punta, y luego se pasea alrededor de la abertura: un poco dentro, un poco fuera, pasando una y otra vez.
En esta lámina
- Idea principal
- Técnicas
- Llevarlo al dormitorio
- Testimonios
4 animaciones incluidas
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El placer anal
Acariciar primero los alrededores y dejar que quien recibe marque el ritmo
La plenitud
Sentir cómo se llena el espacio: el estiramiento en la entrada, dedo a dedo o con un objeto más ancho
Contenido educativo: no sustituye el consejo médico. Aviso