Lámina 7 de 13
La palanca
Girar un juguete curvo en la entrada para presionar la pared interna
Con un juguete sexual, el gesto más habitual sigue siendo el vaivén: el objeto entra, sale y luego vuelve a empezar. Así se desliza siguiendo las paredes vaginales y las recorre en toda su longitud, pero rara vez se apoya en ellas. Una buena parte de lo que pueden sentir queda sin aprovechar.
La palanca cambia de lógica. El objeto se queda insertado solo en parte, y lo que varía es el ángulo de su punta interna. En lugar de rozar la pared, el extremo la presiona y la amasa, con una insistencia que un movimiento de pistón no da.
En esta lámina
- Idea principal
- Técnicas
- Llevarlo al dormitorio
- Testimonios
6 animaciones incluidas
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La mano sobre el vientre
Presionar encima del pubis durante la penetración, para atrapar la zona entre dos presiones
La plenitud con un objeto
Un juguete más ancho de lo habitual: la presión envolvente y el movimiento mínimo
Contenido educativo: no sustituye el consejo médico. Aviso