Lámina 3 de 11
Los ángulos
Inclinar la pelvis durante la penetración para cambiar el punto de apoyo
Durante la penetración, las caderas no se limitan a acompañar el movimiento: lo orientan. Basta con bascular la pelvis unos pocos grados para desplazar el lugar donde cae la presión y, por tanto, para cambiar lo que sientes. Esta lámina describe tres direcciones: hacia el clítoris, hacia la pared de arriba de la vagina y hacia las paredes de los lados. Cuando sabes lo que produce cada una, tienes más ajustes a tu alcance en lugar de aguantar una sensación fija. Estos ajustes no dependen de una postura concreta: valen en todas partes, desde el misionero más clásico hasta las configuraciones menos habituales. Ganas opciones, y diriges mejor tu propio placer.
En esta lámina
- Idea principal
- Técnicas
- Llevarlo al dormitorio
- Testimonios
2 animaciones incluidas
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La plenitud
Sentir cómo se llena el espacio: el estiramiento en la entrada, dedo a dedo o con un objeto más ancho
El vaivén
Moverse sin salir, para que el clítoris nunca pierda el contacto
Contenido educativo: no sustituye el consejo médico. Aviso