Lámina 4 de 13
El relevo
Hacer pasar la vibración por una mano, una lengua o un objeto
Un vibrador no necesita tocar la vulva para hacerla vibrar. Apoyado contra un dedo, una lengua, un juguete sexual o cualquier objeto que ya esté en contacto con la vulva, le transmite sus vibraciones a ese objeto. Es ese segundo objeto el que las lleva hasta su destino. Su textura, su tamaño o su forma importan poco: en cuanto toca el vibrador, vibra a su vez.
Esta técnica se apoya en este cambio de mirada. El vibrador ya no es una herramienta reservada a una sola función, que aplicas de una sola manera y en un solo sitio. Pasa a ser una fuente de vibración que puedes hacer pasar por casi todo lo que tienes al alcance de la mano, o de la boca.
En esta lámina
- Idea principal
- Técnicas
- Llevarlo al dormitorio
- Testimonios
12 animaciones incluidas
Lámina reservada
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La distancia justa
Poner el vibrador cerca del clítoris y regular la intensidad alejándolo
Los programas
Dejar que cada modo de vibración actúe diez minutos antes de juzgarlo
Contenido educativo: no sustituye el consejo médico. Aviso