Lámina 10 de 13
La retirada lenta
Hacer del momento de retirar un juguete una sensación por sí misma
Un juguete sexual se asocia con facilidad al momento en que entra, y después al vaivén que sigue. La retirada, por su parte, pasa por un simple cierre, un gesto práctico que se despacha rápido. Sin embargo, muchas mujeres que los usan descubren que este último tramo puede contar entre los más agradables de toda la sesión, a condición de dejarle su sitio.
El efecto resulta especialmente nítido con los modelos cuya superficie no es lisa: ristras de bolas, perlas, bultos, relieves. Cada abultamiento que sale pone en marcha por sí solo una pequeña secuencia. Atraviesa la abertura y la estira al pasar; luego la abertura se cierra y se contrae por detrás de él. Un juguete sexual con varios relieves encadena estas secuencias una tras otra. Frenar la retirada es darse el tiempo de sentirlas todas.
En esta lámina
- Idea principal
- Técnicas
- Llevarlo al dormitorio
- Testimonios
5 animaciones incluidas
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El juguete quieto
Fijar el juguete y frotarse contra él: es la pelvis la que se mueve, no la mano
La ducha de mano
Regular el chorro, el ángulo y la distancia del agua sobre la vulva
Contenido educativo: no sustituye el consejo médico. Aviso