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La ducha de mano
Regular el chorro, el ángulo y la distancia del agua sobre la vulva
Nadie la vendió como un accesorio de placer, y sin embargo la ducha de mano lo es. Ya está en casi todos los baños, sin una compra que justificar ni una caja que esconder. Todo su interés está en lo que proyecta. El agua puede resbalar despacio sobre la vulva, posarse en ella como una bruma ligera o golpearla en chorros concentrados. También puede envolverla en un flujo amplio y continuo. Entre esos extremos, cada ajuste, cada ángulo y cada distancia cambian la sensación.
Esta lámina recorre toda la gama: cómo dosificar el chorro, cómo moverte, dónde colocarte y qué precauciones tener presentes para que el momento siga siendo agradable de principio a fin.
En esta lámina
- Idea principal
- Técnicas
- Llevarlo al dormitorio
- Testimonios
7 animaciones incluidas
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La retirada lenta
Hacer del momento de retirar un juguete una sensación por sí misma
Lo caliente y lo frío
Vidrio o metal enfriado, puesto y retirado, para reavivar las sensaciones
Contenido educativo: no sustituye el consejo médico. Aviso